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La importancia de un buen diagnóstico

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Hoy inauguramos esta columna de finanzas personales. Rama de las finanzas que tiene mucho más que ver con las personas que con números y formulas complejas. La cara visible de esta disciplina se cimienta sobre cuatro pilares: los ingresos, el consumo, el ahorro y la inversión. La cara invisible de esta asignatura se vincula con cuestiones psicológicas, emocionales y socio culturales.

Desde ya pondré todo lo que está a mi alcance  para que este pequeño espacio semanal pueda nutrirnos de herramientas valiosas para vincularnos saludablemente con el dinero

Haciendo referencia al título del articulo y aprovechando nuestro primer encuentro me pareció oportuno comenzar por hacernos un diagnostico con el propósito de saber cuál es nuestro punto de partida.

Esta máxima se puede aplicar a cualquier ámbito de la vida: si el diagnóstico es equivocado, no importa el empeño que le pongamos, la cura seguirá lejos. En los cursos de resolución de conflictos enseñan una verdad axiomática que indica lo siguiente ¨si se plantea correctamente un problema se cuenta con el 50% de la solución¨

En el campo de las finanzas personales, donde la mayoría de la gente se encuentra con que no tiene a quién acudir en busca de consejos, el autodiagnóstico suele resultar errado puesto que no existe una base teórica y práctica que pueda guiar las acciones en un escenario complicado.

En este contexto, desde este espacio recomiendo hacerse una primera pregunta básica: ¿Tengoproblemas de ingresos, de gastos o, de deuda?  Entendiéndose deuda como un componente más de los gastos, a fin de cuentas mes a mes saca dinero de nuestros bolsillos.

Poder discriminar entre unos y otros les permitirá a muchos salir de una situación de ahogo de manera eficaz y más rápida de lo que creen.

Problemas de Ingresos

El sentido común, que muchas veces es el menos común de los sentidos,  nos indica que tenemos problemas de ingresos y que todo se resolvería si pudiéramos incrementarlos, pero lo cierto es que el aumento de ingresos sin una cultura financiera que nos permita domesticar los gastos no resuelve la cuestión de fondo.

Hay un principio que lo aprendí en un curso de manejo del tiempo que se conoce como Ley de Parkinson, esta máxima establece que el tiempo que nos lleva realizar una tarea es directamente proporcional al tiempo disponible que uno tiene para realizarla. Se me ocurrió extrapolar esta idea al campo de las finanzas personales estableciendo que uno tiende a gastar el ingreso que tiene disponible. Es habitual que uno sofistique su consumo cuando tiene un mayor ingreso, por lo que el binomio ingresos – egresos suele estar igual que antes aunque ahora gane mucho más.

El problema es de ingresos cuando no existen deudas y hemos realizado todos los ajustes posibles en nuestros gastos fijos y variables y aún así  se llegue sobregirado a fin de mes

En futuras columnas destacaremos la importancia de diversificar nuestras fuentes de ingresos mediante la creación de ingresos pasivos que incrementen nuestros ingresos totales.

Trabajar más para generar mayores ingresos es una solución de corto plazo para un problema de largo, a no ser que tengamos un trabajo part time. Hoy en día puede parecer una utopía pero hay alternativas para desalinear nuestros ingresos a las horas empleadas. Los llamados ingresos pasivos o residuales, antes mencionados, de alguna manera permiten que el dinero trabaje por nosotros y salir del esquema tradicional de cambiar tiempo por dinero. Es un tema más que interesante y al alcance de muchísimas personas que hoy ni se lo plantean. Le dedicaremos varias columnas a esta temática y analizaremos los instrumentos de inversión con los que contamos para generar una renta adicional.

Problemas de gastos

Los problemas de gastos son más fáciles de diagnosticar: aunque tenemos el mismo ingreso que otras personas con finanzas saludables, vivimos siempre con lo justo, “tarjeteando” o pidiendo adelantos de sueldo para llegar a fin de mes.

Especial atención con los gastos hormiga (pequeños gastos que hacemos de manera cotidiana casi sin darnos cuenta) pueden llevarse hasta el 30% de nuestro presupuesto mensual.

Hay aplicaciones que funcionan muy bien para hacer un registro de gastos como Fintonic o Money Wise. Es de suma utilidad hacer un registro real de gastos y compararlos con los que teníamos en el presupuesto, probablemente nos llevemos una sorpresa

Hay reglas sencillas que podrían ser tratados como principios de unas finanzas saludables, una de ellas es la regla 60/20/20: 60% de tus ingresos destinados a los gastos necesarios, 20% a los gastos deseados y 20% al ahorro. Más adelante hilaremos fino con esto de los gastos necesarios y deseados.

Por supuesto que la participación que tendrán nuestros gastos es relativa al nivel de ingresos que tengamos, a menor ingreso mayor  propensión a consumir

Recuerden que la contracara del gasto es el ahorro por lo que uno al establecer sus patrones de consumo está estableciendo también su nivel de ahorro.

Problemas de deuda

Para diagnosticar un problema de deuda en nuestras finanzas, primero debemos saber que existen tres tipos distintos de deuda mala, ya que la deuda buena existe y es una herramienta fabulosa

1) Deuda ficcional: es aquella que se contrae para vivir por encima de nuestras posibilidades, que crea un mundo de ficción sin correlato con nuestros ingresos. Aquí le economía de la cuota juega un rol protagónico.

2) Deuda “hormiga”: nace por la desorganización en las finanzas personales y lleva a pedir un pequeño préstamo a un amigo por aquí, un adelanto de sueldo por allá, nuevas tarjetas de crédito, tarjetas alternativas en shoppings y supermercados y cualquier tipo de préstamo considerado pequeño, pero que suma en esa bola de nieve cada vez más difícil de detener.

3) Deuda de subsistencia: Para que una deuda sea clasificada como “de subsistencia”, se deben cumplir dos condiciones: que el dinero proveniente del endeudamiento sea destinado a satisfacer necesidades básicas (comida, salud, vivienda) y que el deudor no realice prácticamente ningún otro gasto que no sea de primera necesidad, es decir, no gaste en esparcimiento o consumo superfluo. Este tipo de deuda se contrae cuando el problema radica en los ingresos.

Lo imperante es definir con total honestidad de qué tipo de deuda estamos hablando cuando analizamos nuestra realidad.

Conclusión

Si después de leer esta nota llegan a la angustiante conclusión de que tienen problemas en los tres ítems analizados, a no desesperarse: lo más probable es que se trate de un diagnóstico erróneo. Tomen aire y ordenen según su importancia las tres fuentes de problemas considerando el nivel de preocupación que les producen.

Ante un problema, acertar en el diagnóstico es fundamental. Significa que comprendemos cabalmente la situación, le damos la importancia que merece y alzamos la vista a un horizonte donde abundan caminos que podrían llevarnos hacia la solución… Como decía Aristoteles, difícilmente se pueda desatar un nudo sin saber como esta hecho.