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LA CASA, ¿Compro o alquilo?

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En esta columna trataré de abordar probablemente la encrucijada más delicada con la que tenemos que enfrentarnos en lo que respecta a las finanzas personales ya que en esta decisión convergen aspectos económicos, culturales y psicológicos entre otros.  

Podemos decir que la idea del “techo propio” es algo que viene de larga data y de alguna manera la propiedad privada forma parte de los sustentos más importantes de la economía capitalista.

Me parece didáctico abordar este tema tan complejo desde dos puntos de vista.

  1. Aspectos económicos
  2. Aspectos psicológicos y culturales

Aspectos económicos

El primer paso que propongo es aquí es re categorizar nuestros bienes saliéndonos de las clásicas clasificaciones contables donde los activos son el conjunto de derechos y los pasivos la totalidad de las obligaciones.

Para esta nueva  ¨contabilidad financiera¨ un activo es un bien (tangible o intangible) que mes tras mes pone dinero en nuestro bolsillo,  y un pasivo justamente lo contrario, aquello que nos saca dinero mes a mes de nuestro bolsillo.

Nótese que la nueva categorización está vinculada al rol funcional que el bien o servicio cumple en nuestro patrimonio y no a la naturaleza subyacente de este bien o servicio. En resumen, si pone dinero en su bolsillo es un activo y si se lo saca es un pasivo. 

Con esta nueva definición de activo y pasivo ¿Acaso una casa no estaría más cerca de ser un pasivo?

Una casa, al igual que un auto no solo que no generan un flujo de ingresos si no que constituyen una fuente de egresos ineludible (impuestos, reparaciones, combustible, patente, seguro entre otros)

Una aclaración: como mencioné anteriormente la distinción entre activo y pasivo surge la da la asignación de ese bien dentro de nuestro patrimonio y no la naturaleza del bien. Aclaro esto porque si uno tiene un inmueble para arrendarlo o un vehículo aplicado a actividades como Uber, Taxi o forma parte de la flota de su empresa o comercio para hacer entregas a domicilio esos bienes sin duda serían activos ya que están asignados a generarle una renta.

ARGUMENTOS CUANTITATIVOS

Supongamos que usted cuenta con U$S 300.000 y tiene dos alternativas

  1. Colocar esos fondos al 7.00% anual
  2. Comprarse una propiedad

Si usted coloca esos fondos al 7.00% anual ya sea comprando un negocio, haciendo un portafolio de bonos y acciones o vía algún otro vehículo de inversión estará obteniendo unos U$S 21.000 anuales.

El costo de arrendar una propiedad de unos U$S 300.000 puede ascender a U$S 1.000 mensuales, U$S 12.000 anuales.

Con los supuestos planteados en este escenario uno podría invertir esos fondos y con esa renta pagar el arrendamiento del inmueble que se pretendía comprar, además en este caso le estaría quedando un remanente de unos U$S 9.000

Pero como la vida no se reduce únicamente a cuestiones económicas es recomendable complementar esta mirada fría y racional desde un punto de vista más emocional.

ASPECTOS PSICOLOGICOS – CULTURALES

 Aquí nos adentramos en terrenos emocionales, por lo que difícilmente podamos encontrar algo concluyente ya que la subjetividad eclipsa todo intento de racionalizar las cosas. Aquí los argumentos tienen el grado de verdad personal y nadie puede discutirlos.

Creo que a modo de ejercicio interno uno debería preguntarse ¿por qué estoy adquiriendo esta propiedad? Aquí hay una infinidad de alternativas posibles pero casi con seguridad las que más se destaquen sean las siguientes:

  1. Seguridad: ¨Pase lo que pase¨ ya sea una crisis económica, pérdida del empleo o cualquier otra  situación poco feliz tengo mi casa y de ahí nadie me saca.
  2. Mandatos familiares/culturales: Es habitual que nuestro entorno fruto de un fuerte mandato cultural nos direccionen explicita o tácitamente a la compra de la casa propia y nos traten de ¨ locos¨ si nuestros ahorros los canalizamos a otros fines.
  3. Alquilar es tirar la plata mes a mes

A continuación dejo una serie de preguntas simplemente para que pensemos un poco más en profundidad el móvil de nuestro accionar

¿Qué sentimientos subyacen debajo de los tres argumentos anteriormente expuestos?

¿Qué significa tener seguridad para cada uno de vosotros?

¿La seguridad económico financiera se traduce en tener una casa propia?

¿Qué significa desde el punto de vista económico-financiero comprar  o alquilar?

CONCLUSIÓN

Luego de hacer un análisis sobre las razones y emociones de este tema que para muchos resulta una decisión por de más importante para la vida, podemos llegar a algunas conclusiones.

Más allá de lo financiero, es preponderante hablar sobre esto por el lugar que ocupa en nuestra cultura, “la casa propia”. 

Desde ya que no hay una verdad absoluta, ya que es una temática que aborda más de un ámbito. Entonces podemos decir que ésta se sustenta en los valores de cada persona; es decir la ponderación personal de  los distintos aspectos que intervienen a la hora de tomar la decisión.

Lo que si podemos concluir es que hay razones socio-culturales impuestas que nos llevan muchas veces a tomar decisiones que pueden condicionar nuestro porvenir financiero.

En suma, los animo a reflexionar un poco más, a ser un poco críticos de los mandatos culturales y a someter las creencias impuestas a criterios más racionales para poder tomar esta y otras decisiones de forma objetiva.

Como en muchas cosas el secreto está en un buen balance, los equilibrios suelen ser grandes consejeros. Las decisiones que se toman sin rigor científico, basándonos exclusivamente en aspectos emocionales suelen ser tan perjudiciales como las que se toman adoleciendo de toda emocionalidad.