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Tu Bienestar. Es tuyo.

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El estado de bienestar no es FLAT. Tiene bajadas y subidas.

Esto que te digo, hace algún tiempo ya lo he razonado, y elegí la palabra Bienestar en lugar de felicidad, porque no se si es lo mismo. Y la Felicidad es algo macro, creo que para todas las personas.  

El bienestar también es personal, y es distinto para todas las personas.

Lo que sí es común que es un estado en el cual te sentís BIEN.

¿Qué es BIEN? Creo que cada uno lo podemos definir dependiendo de lo que queramos para nuestra vida y nuestras prioridades.

En mi caso el bienestar viene asociado a la PAZ, la tranquilidad.

Y he aprendido que lograr ese estado tiene varias patas, y lograr el equilibrio entre ellas es el vehículo para eso.

Mi nueva incorporación, es la MEDITACIÓN, de forma consistente, a diario y disfrutándola.

De la meditación se desprenden otras prácticas, otros razonamientos que me llevan a cuestionarme creencias que hasta el momento no lo había hecho, y me dejan algo vulnerable, pero de corazón “abierto”.

Dar paso más aun a la conciencia, desde otro lugar.

Otros factores importantes son; la buena alimentación, ejercicio físico, buen descanso, orden financiero, momentos de ocio y disfrute, trabajo.

Les confieso que donde tengo mayor falencia es los 3 últimos, y estoy trabajando para lograrlo.

Creo firmemente es que es un círculo virtuoso, en el cual, logrando ese equilibrio, te sentís en paz, más tranquila, y sentirte más tranquila te lleva a lograr lo otro.

Según entiendo todas las personas en este mundo vamos en búsqueda de sentirnos mejor, todos los pasos que damos en la vida son para algo, para ese algo que pensamos que va a ser mejor para nosotros y en ocasiones para nuestra familia, o nuestro circulo mas cercano.

Lo que tal vez nos falta es PARAR, para reflexionar si determinados pasos que damos tienen ese sentido.

En muchas oportunidades actuamos desde el inconsciente, desde los automatismos que ya tenemos incorporados. Y si no, llega la vida misma a darnos un tirón de orejas, o aparecen personas que nos hacen reflexionar, darnos cuenta que existe otra manera de hacer las cosas.

No quiere decir que esté bien ni mal, ni mejor ni peor, pero sí que hay otra manera y que también es válido.

Y darte y darle – a una persona, situación, circunstancia, libro… – lo que sea que llegue a darte la oportunidad de expandir tu mirada, tu mapa, tu mundo-; la oportunidad real de apertura, comprensión, y ver “¿Qué hay ahí?”, sin rechazarlo de antemano.

Porque en ocasiones, por nuestro mapa, creencias, ego, entre otras… no dejamos entrar nueva información. No escuchamos, porque nuestro diálogo interno esta refutando constantemente, o está poniendo a prueba. Para ver si esa persona, libro o lo que sea, cumple con nuestros “estándares”.

Lograr esa apertura de forma genuina, dejar entrar a tu mente, corazón y tu conciencia, nuevas historias, nuevas formas, nuevos lugares, nuevos viajes, nueva casa, nueva manera de vivir; es darte la oportunidad de ampliar tu mapa mental y con eso ampliar tu disfrute.

Es decir, tener la capacidad de disfrutar, pasar bien, en distintas situaciones, lugares, personas o cosas, y no acotado a lo que vos pensas o pensabas que era lo que estaba bien, porque eso fue lo que te enseñaron.

Entender que tu mapa NO es territorio.

Entender que se puede vivir de otra manera.

Entender que se puede vivir mas plena.

Que no estamos en un mundo dicotómico de buenos y malos.

Que no estamos en un mundo donde las personas son buenas o malas por apariencias, o porque tienen o no tienen determinadas cosas materiales o físicas.

Las personas son lo que tienen para darte desde el corazón, e incluso, mucho mas que eso.

Hacer el ejercicio de dejar a un lado los prejuicios. Poco a poco, cuando se te viene un prejuicio a la mente, cuestiónatelo, no lo des por hecho. Eso te está restando posibilidades, oportunidades.

Volver al estado 0 de juicios, como los niños, sería ideal.

Pero como eso no va a pasar porque nuestro cerebro esta lleno de las cosas que nos pasaron hasta ahora, y fuimos formando nuestra personalidad y pensamientos en función de eso. Lo que si podemos hacer es apelar a nuestra nobleza y la cuestión.

Entender que las cosas no “son como son”, que resignarnos a como nos viene dado, no es el único camino. Hay otro, que te saca de tu zona de comodidad, de lo conocido, y a veces no es tan fácil abrirse y dejar que pase lo desconocido.

Lo desconocido da miedo, da pánico.

De todas formas, creo que una manera de poder expandirte y entrar en frecuencias distintas en la vida, es dar paso a esa incomodidad, a la incertidumbre. Hacerte amiga y disfrutarla.

En definitiva, entiendo que lograr el BIENESTAR viene de la mano con el autoconocimiento, y esto te va a dar herramientas para el cuestionamiento, y deslindarte de esas creencias limitantes que no te dejan expandirte para sentirte mejor.

Aprender a escucharte.

Primero de forma literal. ¿Qué significa? Prestarle atención a tu dialogo interno, tus pensamientos. Darles bola.

Nuestros pensamientos pueden ser “un arma letal”, como me dijo mi esposo una vez, o pueden ser un gran aliado, un gran amigo que nos ayude a impulsarnos para nuestra mejor vida.

Por ese motivo es que hay que aprender a verlos, a escucharlos.

Por otro lado, escuchar tu cuerpo, es decir, como te sentís físicamente, y ver (en este caso no es literal), si tu cuerpo te quiere decir algo con esa manera de sentirse.

Escuchar tu corazón, y sus estados de ánimo.

Encontrar el bienestar es muy personal, pero el ejercicio que tiene cada persona que quiera lograrlo es el autoconomiento para entender que es lo que necesita para eso, y con acciones comenzar a cultivarlo.

Te saludo con un abrazo inmenso desde el corazón.

Ibana